Edición 6 de La Periferia

Editorial

Cuando somos nuevos no envejecemos: crecemos. Como tumores.” Rodrigo Fresán

Luego de un año de circulación, comienza un nuevo periplo por la cuerda floja en un país donde hay más riesgo de caer que estar al lado del azaroso éxito rodeado por aguas tranquilas. Llega enero, la plata no alcanza, los días tampoco y ante el apremio del tiempo, hay que extender la vida hasta donde alcance el salario mínimo. Para algunos han sonado vientos de libertad y para otros renace la esperanza a pesar de la poca claridad del gobierno frente al acuerdo humanitario; mientras tanto, la población civil observa desde la barrera con la piel de gallina, ante la indiferencia oficial frente a las pruebas de supervivencia de los cautivos en la selva, que no sólo se han convertido en el objeto más preciado para sus captores, sino para los grandes traficantes de la información, que han puesto al servicio de la opinión pública este trágico suceso a modo de divertimento.

Comienza un nuevo ciclo, al menos para nosotros, que insistimos en la difusión disímil cultural desde este anti-tabloide llamado La periferia. Así, planteamos la estructuración de este medio de prensa alternativa para este año que asoma, con la intención de ser unos adversarios eficaces en capacidad de repensar y ampliar, desde la crítica, las posibilidades de ejercer la ciudadanía en nuestros lectores, por fuera del contexto de libertad política habitada por el terror que ofrece el oficialismo. El terrorismo de estado es latente en estos tiempos veloces que exigen cada vez más acción y menos reflexión; donde nos hacen pensar que las respuestas están ahí, en la baraja de las opciones gratuitas, antes de que se nos ocurra cuestionar la seguridad de las respuestas ajenas, cuando en realidad deberíamos luchar por asumir el riesgo de pensar de otra forma, -en contra corriente-, desarrollando preguntas propias y soluciones a nuestra problemática.

Frente a la realidad actual, desde esta editorial pensamos en los retos de una prensa alternativa, que se presenta como el eslabón de los nuevos procesos comunicativos que se han generado, con el fin de restablecer la circulación de información no permitida y por ello no difundida, desde los medios escritos adscritos a la prensa oficial. Este surgir informativo lo podemos definir como un fenómeno íntimamente ligado a los diversos intereses que coexisten en las actuales sociedades postmodernas, despersonalizadas, donde los individuos se disipan en diversos grupos sociales con afinidades heterogéneas, anhelantes que la información que llega a sus manos sea a fin a la problemática de su contexto social. La prensa alternativa al cumplir con su cometido de informar, formar y organizar los núcleos sociales donde circula, se convierte en una fuente inagotable de poder social que aglutina, en algunos casos, intereses de carácter nacional, regional y local; de esta manera, se da a conocer a un público que se transforma en las voces de divulgación de la información que ponen en sus manos.

Sin embargo, frente al potencial de esta prensa en ciudades, pueblos, localidades y barrios, se percibe la existencia de un diario único de circulación nacional que no representa los intereses y afinidades de sus lectores. Por ello, desde este medio intentamos repensar esta cuestión señalando lo siguiente; en primera instancia, el problema de la prensa confesional de fidelidad partidista y nada ajena a las verdades del oficialismo, tiene una nueva raíz; la proyección de la información con una visión globalizada, de cultura estandarizada, que unifica y masifica el punto de vista, negando el potencial periodístico que se genera desde los sucesos regionales y locales. Esto se repite en las grandes ciudades, uno de los casos más crónicos es Bogotá, una ciudad que naufraga en medio de un mar de pesquisas confusas, difundidas a través de medios preponderantes como El Tiempo, Hoy y el canal de televisión CityTv, tres brazos de la misma fuente, en los que se hace latente el desconocimiento de los acaecimientos y afinidades de los habitantes capitalinos en sus distintas localidades. El espacio local y la problemática social son terrenos baldíos para los periodistas de los diarios oficiales, pues en su afán de inmediatez, han perdido todo contacto con evidencias que los acerquen al mundo real; donde ocurren las noticias. Más allá de lo que la televisión no deja ver, como el sufrimiento y las sanas alegrías de la gente común, pero si trafica de forma pendenciera, tergiversando el material informativo que está en su alcance. Aparecen entonces los que acogen el periodismo desde otras fuentes, los que perciben un mundo a partir de lo que leen, y que paradójicamente son relegados por los que coaccionan el poder de la prensa desde sus afincadas poltronas donde se erigen, a sí mismos como columnistas de la verdad.

Tomás Eloy Martínez, dijo alguna vez que el periodismo está comprometido con subir el nivel de la vida pública, las publicaciones tienen la misión de informar lo que sucede en la sociedad y la forma como nos gobiernan. Esto se hace con el objeto de que la gente ejerza su ciudadanía, algo que no va a ser posible si no hay una real inversión en educación por parte de los entes gubernamentales. La cepa de toda la problemática surge ante la imposibilidad de un Plan Nacional de Cultura que recoja a corto, mediano y largo plazo, las políticas que por consenso sean decididas por los ciudadanos y que debe ejecutar el gobierno de turno (que resulte elegido). Esto no se corresponde en el reino mediático que erige como su política cultural el plan de gobierno del candidato que resulte elegido en política, sin que esto genere interrogantes sobre la pertinencia de incluir en los planes de gobierno factores reales que incidan en el desarrollo cultural del país; puesto que en la mayoría de los casos estos proyectos no corresponden con nuestra realidad y sólo parten de la enunciación de un decálogo huero. No es raro que la Ministra de cultura no sea nombrada por su capacidad para gestionar proyectos culturales y su nombramiento sea producto de obtener el voto de los senadores afro-americanos y favorecer la aprobación de un tratado comercial. Lo único claro, es que estamos frente a un proceso de homogenización cultural que dominan desde medios como la Internet, el cine, la música, las grandes editoriales y sus portadores del miedo, que no tienen ningún problema en jugar con nuestras costumbres y tradiciones. Uno de los antecedentes más relevantes de este problema lo constituye la imposición del mal llamado “frente nacional”, que nos condenó de facto a escuchar sólo una versión centralizada e institucionalizada de los hechos, la oficial, al punto que se excluyó por vía de la Constitución Nacional el proselitismo político a cualquier persona o grupo que intentara hacer política por fuera de los partidos tradicionales.

El reto es para los medios que quieran informar honestamente, pues tienen que lograr una difusión efectiva y equilibrada de información, cercana a las realidades en que se desenvuelven sus lectores, por ello deben apuntar al cubrimiento de lo local sin dejar de lado lo global, generando a través de lo que escriben el placer de informar por fuera del aburrimiento, dando elementos de discernimiento entre sus lectores. Los medios de prensa alternativa que van surgiendo en la ciudad, deben reformular el contexto geográfico de las noticias; por ello su principal arma ha de ser el desarrollo de los procesos de investigación periodísticas, dejando de lado los embates de la industria del entretenimiento, ahondando en la escritura de prensa, con el fin de marcar un criterio que les permita diferir de lo políticamente correcto. Este escrito va enfocado a las personas que como nosotros, -usted que tiene este papel en sus manos- han empezado una apuesta por los medios alternativos de comunicación; no está de más decir que estamos buscando algunas respuestas y devolverle al lector un material que esté hecho para él y, con esto darle la oportunidad para que se exprese, que se identifique con las historias que se narran o eso otro que está en la cotidianidad. Los retos están planteados, la invitación es a escribir y a tomarse los medios, como dijo alguna vez Augusto Monterroso “cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.” La periferia

Principio del formulario

Correo periférico.


Final del formulaCreo que es la segunda revista de ustedes que leo, me parecieron bien escogidos los temas de la última, pues me produjo una gran impresión por la calidad de los textos y las imágenes que los acompañaron. Se me olvidaba la primera que leí fue la de Andrés Caicedo. Espero volver a encontrarme otro número por ahí, pues su distribución es muy itinerante y la última extrañamente llegó a mis manos, por la simple y llana virtud de otras manos, un día del que aún quiero acordarme en Café Cinema. Mucha fuerza en este nuevo año y que le sigan dando rienda suelta al cuento de la divulgación cultural.

Una pequeña nota al píe de este texto. ¿Qué pasa? No he visto revistas en las bibliotecas públicas, la gente que asiste allá también lee y espero cuenten con suerte y en su itinerante camino y se encuentren con La Periferia. Muchas bendiciones para el nuevo año. Diego Cifuentes

*POESÍA INÉDITA.

Falsos cantos de sirenas persisten en las calles, el rescate poético se necesario ante el sordo grito de los portadores del miedo. El llamado de los que viven y lo demuestran a través de sus letras heridas se ha vuelto una sana costumbre entre los lectores de este medio; la invitación sigue abierta, tú que tienes este papel en tu poder, que sientes en tus manos el clamor de los que escriben, eres el llamado a colmar las hojas de esta sección.

Ars Rupestre

Sueñas con signos de manos,

Huellas, improntas de caricias

En tu pared,

Sólo para hacerme saber, repentinamente,

Que tu alcoba, una extensión de tu piel,

Repite los ecos de un ardor de palmas

Que se confunden con tu miedo.

Dos

(Para leer apasionadamente)

El más allá es el otro

Y por eso la muerte es lo más real.

Sólo me queda un réquiem prematuro

Para una muerte póstuma,

Un réquiem póstumo

De dos almas perdidas en su soledad.

Después vendrá el descanso eterno

A condición de estar detrás de una lápida

Donde serenamente habitará el olvido

Donde no habrá auroras ni noches estrelladas

Solo la muda sinfonía de un poco de maleza

O de unas flores negras ya marchitas

El tiempo se ha ido con el espacio de la mano

Y la única forma posible de inmortalidad profana (ya sabes, el amor)

Se puede perder entre las brumas del miedo y del desencanto

Vivir así desgastaría y

Amar así cansaría

Y habría que matar lo que se ama.

Antes de que el amor nos asesine suavemente, en un orgasmo infinito

en un lecho sagrado unidos hasta la muerte,

la otra muerte, la pequeña muerte, la del amor,

la muerte sublimemente irreal que nos regaló Epicuro

para reírnos de los dioses y de la muerte misma

y comenzar a creer en el amor porque finalmente nos liberamos

al perder el miedo.

Descansarás en paz alma mía

Y no mirarás ya hacia atrás

Ya estarás por fin ciega y libre de las ilusiones e inmune a las promesas

Sólo y sola verás tu rostro desde adentro, tu verdadero yo por primera vez.

Y quizá se te conceda la gracia de saber finalmente quién eras y a quién estabas prometida, alma dulce.

Todo puede ser un sueño, un engaño

o una promesa sincera de miradas sin palabras,

De cuerpos hechos espíritus en el milagro del amor

Un sueño de verdad

Y no está muerte cierta y engañosa tan llena de verdades mentirosas y de

Mentiras verdaderas. Jorge Sierra 17-18 de enero de 2008

*Hay tres cosas que no entiendo en mi vida.
La primera por qué soy subversivo,

si está tierra me educo bajo la injusticia y el miedo a la denuncia.

La segunda por qué estoy sujeto a las palabras,

si me producen angustia y soledad.

Por último por qué amo mujeres que me dejan en el olvido.

La insolencia me ha llevado a ser rebelde.

Las palabras me conmueven y satisfacen,

las mujeres me llevan a ser subversivo y por que no decirlo, olvidado. Agustín Latorre

*POESÍA RESCATADA

En 1923 Henri Michaux -Namu, Bélgica 1899- se instala en Paris ciudad de la que luego descreería, ahí descubre el entusiasmo surrealista e inicia su vida literaria; al mismo tiempo se descubre a si mismo como artista y viajero sin descanso. Vocaciones reflejadas en diversas exposiciones y en libros como Ecuador (1929), un Bárbaro en Asía (1933) y otros dedicados a sus periplos por las oscuras regiones alucinógenas que alimentaron sus aficiones poéticas. Uno de sus amigos cercanos E. M. Cioran escribió sobre él; “Toda violencia interior es contagiosa; la suya más que cualquier otra. Nunca se acaba desmoralizado tras una conversación con él.” Con vocación de místico irrealizado, siempre tentado por Asía, jamás llega a vivir en la India y en 1984 muere Paris.

Bajo el faro del miedo

Todavía no es más que un halo impreciso, nadie lo ve, pero yo sé que de ahí brotará el incendio, que va a surgir un incendio inmenso. Y yo, que lo veo con lucidez, deberé escapar como pueda, continuar viviendo como antes. (¿Cómo sigue usted? Vamos tirando ¿y usted?) Estragado por el fuego concienzudo y devorador.

Ante mí está un tigre inmóvil. No tiene prisa. Le sobra tiempo. Tiene aquí tarea. Es inexorable.

Cuando un pez de las profundidades abisales, que se ha vuelto loco, nada ansiosamente a seiscientos metros de fondo buscando los pescados de su familia, choca con ellos, les despierta, les interpela uno tras otro:

-Oye, tú ¿no escuchas el agua que corre?

-Y aquí ¿no se oye nada?

-¿No oís alguna cosa que hace: «tse»; no, algo más suave: tschii, tschii?

-Tened cuidado, no moveros, va a oírse otra vez.

¡Oh, Miedo, Dueño atroz!

El lobo siente miedo del sonido de un violín. El elefante tiene miedo del tambor, de los cerdos, de los petardos. Y el conejillo de Indias tiembla mientras duerme.

Muerte De Un Pájaro

Tenía un color magnífico; era un Carpintero,

Le descargué mis perdigones,

Pareció titubear, luego cayó sobre una ancha hoja de palmera.

Lo tomé en mi mano. Era así: oro, negro, rojo.

Lo palpé, le desplegué las alas, lo examiné minuciosa y largamente: Estaba intacto.

Debió morir de una conmoción súbita.

Mi Porvenir

Acabaré de una vez por alcanzar un país de sonrisas.

Una brisa formada de caricias ya me lleva hacia él.

Se me invita, está ahí, me aguardan, se sabe que llego.

Porvenir, puesto que debes, puesto que vas a invadirme,

lleguemos a tiempo, escucha, más de prisa, acércate, atráeme,

porvenir, puesto que debes, puesto que vienes... Henry Michaux

ÉCHEME UN CUENTO

En esta edición ponemos a criterio de los lectores de la periferia, cuatro cuentos inéditos que abordan diversas temáticas: en Nerviosismo de Jefferson Murillo, se nos cuenta como la especulación desmedida da origen a los propios temores, con el fin de examinar que en ocasiones el saber o la luz que surgen del tedio no son garantía de ninguna seguridad. El cautivante canto de la princesa del agua de M. G. Magil, no es ninguna fantasía, el autor apela a este género para contarnos la problemática actual del agua, pues la privatización, al paso que vamos, hará que el agua no siga engendrando vida y devenga en territorio de guerra y nosotros ahogados por la sed soñaremos con una princesa que cantaba libremente sobre las olas y que fue privada por los comerciantes de la vida. Los otros dos cuentos, son traducciones de Edisson Eduardo Rincón sobre el autor italiano Stefano Benni, poeta, novelista, periodista y humorista, nacido en Bolonia el año de 1947. La narrativa de este autor Italiano llama la atención por la fuerza poética de su prosa, la musicalidad y coherencia que la misma le imprime; en el Gusano Canjeador estas fuerzas o habilidades narrativas, se conjugan con una crítica llena de ironía sobre quienes apelan a búsquedas infructuosas en el campo gramatical convirtiéndose así en propagadores de una serie de equívocos en la construcción textual y de un malestar general en la cabeza del sano lector, podríamos decir que éste cuento es un manifiesto para un lector consagrado que ha visto una y otra vez como esos bichos golpean los libros y en este texto, es casi imperceptible por ser particular, incluso en la misma ironía. El otro queda a vuestro criterio, pues puede ocurrir que hayamos tomado otra decisión…

Nerviosismo.

Al estar solo escuchó pasos en la escalera acercándose con lentitud uno tras otro, aquellos pasos eran pesados y al caer sobre las escalinatas producían un chillido tenue y desalentador; que lo llevó a suponer que alguien traía puestos unos zapatos de goma y que la madera acababa de ser encerada. Al entrar no había reparado en ello y se reprochó el hecho; sin esperarlo los pasos se detuvieron, cesó el chillido que producían y el lugar volvió a quedar en silencio, un silencio torvo que a cada tic, tac de su reloj de cuerda se hacía eterno; alterado por el inusitado suceso, puso sobre la mesa el libro que estaba leyendo, apagó la lámpara y dio media vuelta para observar la cerradura de la puerta. El ambiente adquirió el mismo talante de los pasos que escuchó, pero en ese instante y sin saber porque volvió a sentir el silencio acostumbrado; respiró profundo, su alma descansó y encendió nuevamente la lámpara. Sin embargo al levantarse de la silla, todo se le hizo extraño, se dio cuenta que el lugar no hacía parte de su cotidianidad, apenas lo estaba descubriendo. Incapaz de continuar la lectura y ya resuelto a bajar, fue hasta la cómoda y encendió un cigarrillo; meditó unos minutos, lo que dura un cigarro, cuando se fuma con aparente calma, y decidió salir para ver si en verdad había alguien tras la puerta, pero la agitación en la que aquel suceso lo había sumergido se lo impidió; quien quiera que fuera – pensó – había percibido su presencia allí y querría jugarle una broma.

Esto le pareció un razonamiento particular, su efectividad era imposible, las hipótesis eran visibles. Acababa de mudarse al lugar, estaba seguro, de no haber cruzado más que saludos con extraños transeúntes, cuando salía a comprar el periódico, los cigarrillos o el almuerzo. La única persona capaz de hacerle algo así, era Sofía. Ella siempre estaba buscando la manera de asustarlo, tenía una personalidad bastante rara y llamativa, pero a pesar de todo lo asustaba a la más leve sonrisa, quizá se había enamorado de ella sin darse cuenta. Con el tiempo Sofía llegó a preguntarle, preocupada por sus repentinos delirios y la alteración nerviosa que le producían, que si tenía alguna especie de trauma psicológico; él respondió que su niñez estaba en orden y que además odiaba la psicología. Pero Sofía insistió y argumentó que su desorden nervioso era producto de la especulación desmedida que sufría ante cualquier suceso, incluso el más trivial y, la mejor manera de curarle de ese hábito era, estaba convencida, enfrentándolo a situaciones reales de terror; desde ese día la chica se preocupó por inventarse alocadas maneras de asustarlo.

Las terapias de Sofía habían logrado algún efecto, Rodrigo Colbet seguía experimentando, especialmente en las noches, un oscuro temor a la vida nocturna, especialmente en la ciudad y sólo se sentía seguro cuando Sofía estaba a su lado. Conscientes de la dependencia que ello podría causarle, decidieron que lo mejor era que él se mudara por un tiempo a un poblado no muy lejos de la ciudad para que allí comenzara a familiarizarse con la noche, pues creían que en el campo tendría menos elementos de especulación. Animado por el recuerdo de aquella conversación comenzó a bajar hasta el primer piso. La arquitectura del edificio era poco llamativa. Aparte de los muebles estilo Luís XV que se encontraban en la sala de los González, nada allí podría llamar la atención, era como si la soledad y el decaimiento tuvieran ahí un lugar común y el silencio las disecara sobre las paredes exteriores, tal atmósfera hacía que el edificio pareciera un callado laberinto, cuyos visitantes temporales eran el cartero y el veterinario; a quienes había observado, los días que duró la negociación del apartamento con los González. La primera impresión que tuvo de ellos la constituyó la imagen de unos viejos amables y a la vez desconfiados, incluso llegó a pensar que se sentían intimidados cuando alguien los visitaba; la única razón por la que accedieron arrendarle el apartamento, le dijo el Viejo Jorge, era porque les había parecido un chico culto y solitario, sin otra intención que la de pasar allí unas vacaciones. Sin detenerse en más cavilaciones avanzó sin hacer ruido hasta llegar al vértice de la escalera, desde allí pudo mirar hacia abajo y constatar que no había nadie en ellas, pero confiando en sus percepciones, examinó cada peldaño hasta la puerta de los González y no encontró más que las huellas de sus propios zapatos grabadas en la cera. Cuando intentaba devolverse, salió el viejo Jorge, traía puestos unos zapatos de goma y un rifle M.I en sus manos a la altura de la cintura ; al verlo se sintió intimidado debido al andar pesado del anciano y al abatimiento de su rostro, caminaba ya encorvado, y traía la frente sudorosa, se veía notablemente angustiado - no tiene por qué asustarse -, dijo el anciano mientras sacaba de uno de sus bolsillos un pañuelo para secarse el rostro, - por qué trae esa cara, parece tener miedo ; sabe, - dijo con deseos de entablar una conversación - no se pude dormir con el miedo, soy veterano de la guerra y en Corea eso era algo que se hacía muy poco, esos malditos conocían su territorio; casi siempre nos estaban hostigando, las balas venían de todas partes ¿Quién puede pegar el ojo con la muerte sollozándole en la garganta ? esa fue una guerra sin sentido que no debimos pelear, además no era nuestra pero los políticos siempre han sido unos petateros, regalados. Sin embargo, la guerra me enseñó a ser desconfiado, fue así como logré sobrevivir y vivo aún, por eso nunca me separo de mi rifle puede salvarme el día que vuelvan los enemigos o se infiltren en mi casa ¿Quién confía en los hombres? yo ya perdí la fe en ellos, he visto muchos horrores ¿Confía usted? - Antes que Colbet respondiera, Elizabeth González, abrió la puerta lo saludó haciendo un ademán con su mano derecha y comenzó a lanzar reprimendas contra su esposo - ya te he dicho que guardes esa escopeta, ese vejete todavía hace daño y volverás a herir a alguien si no lo haces, ya le disparaste al vecino y ahora no puede trabajar, acaso quieres acabar con todo el que se acerque a la casa ; a empellones lo metió al apartamento y salió para disculparse con Colbet que seguía estupefacto, el Joven aceptó las disculpas y tratando de ocultar el temblor de sus manos subió corriendo a su cuarto y apagó todas las luces; se sintió tranquilo en medio de la oscuridad... Jefferson Murillo Copete

El cautivante canto de la Princesa del Agua

A Nelly

En tiempos inimaginables para la vida humana, se materializó la Princesa del Agua y comenzó a recorrer los distantes lugares que empezaban a surgir de su fuente de vida donde nacieron los primeros seres que dan origen a lo que la humanidad llama creación. La princesa recorrió estrellas y galaxias buscando atmósferas posibles de vida hasta que tropezó con la tierra, que apenas era arena y peñascos resecos. Al darse cuenta de las grandes posibilidades de vida, la Princesa del Agua sintió grandes deseos de refrescarse y con sólo pensar en el elemento que la vio nacer, empezó a surgir de su centro vital abundante agua; entre más disfrutaba su cristalinidad, más era el agua que abría caminos por entre los matorrales. Sin darse cuenta la princesa, feliz de ver cómo se formaban lagunas, ríos, mares, y lo que más la sorprendió fue ver brotar variedad de verdes y colores que surgieron al tener ella contacto con la tierra.

Ante tanto colorido de flores y la frondosidad que se formaba a su paso, la Princesa del Agua pensó en la posibilidad de crear seres con movimiento, y fueron varios los intentos para dar vida y estando en su elemento y de sí misma fueron apareciendo variedad de peces de distintas formas y tamaños, mas la intención de la princesa era lograr dar vida a seres que vivieran fuera del agua, pero pudo percatarse a tiempo que ni ella podía vivir sin su elemento, porque de inmediato se le resecaba la piel y respiraba con dificultad, además el calor y la sed sólo podía calmarlos adentrándose en su origen, y lo que más la sorprendió fue darse cuenta que su cuerpo entre más resequedad sentía era más el sabor salado que desprendía, y para evitar que los lagos y ríos se salaran decidió instalarse en las concentraciones más abundantes de agua, y es así como, sin que la princesa se diera cuenta, formó mares y océanos, en los cuales decidió organizar su morada, y deleitándose entre olas y peces que le buscaban juego, se adentró en el mar hasta perder de vista las playas y la frondosidad terrenal.

De lo que no se percató la Princesa del Agua, fue de la metamorfosis que se inició en su cuerpo a partir del momento en que buscó refugio dentro de su elemento, y vino a darse cuenta de los cambios sufridos cuando de forma ágil podía desplazarse como pez en el agua, y se que sus extremidades comenzaron a escamarse y lo que tal vez la aterró y le hizo gritar o cantar, fue la gran aleta que remplazó sus pies. En esos momentos a la Princesa del Agua le hubiera gustado poder reflejarse en algún pequeño charco, tal como lo hacía cuando recién llegó y espontáneamente su cuerpo refrescaba la cuarteada tierra, pero pudo percatarse que todo a su alrededor era pura agua salada, y que ella había perdido el sabor dulce de cuando llegó a la tierra. En un intento por retornar a su hábitat natural, la princesa comenzó a nadar y fueron muchos los peces que se le unieron y estuvo nadando hasta agotarse.

Con preocupación se dio cuenta que no había avanzado o que estaba nadando en círculo, pero tampoco tenía un referente que le indicara hacia adónde dirigirse, porque si seguía el curso del sol, cuando éste se ocultaba no sabía cómo continuar y era tanto el agotamiento que se quedaba dormida encima de cualquier ola. En un intento por volver a tierra firme decidió que iba a seguir el curso de la luna; así lo hizo durante varios días y pudo percatarse que cada noche la luna iba desapareciendo por pedazos, hasta que se desapareció del todo y no supo como seguir en medio de tanta oscuridad. Se preguntó ella misma, si en medio de tanta agua sería posible que existiera un ser viviente distinto a los pequeños y grandes peces que la acompañaban, entonces dejó oír su voz al vislumbrar la aurora y su sorpresa fue mayor cuando comenzaron a llegar distintas aves, que se dieron su banquete de peces e incluso algunas intentaron picotearla, por lo que le tocó sumergirse para evitar perder los ojos.

Durante el día se dejaba llevar de grandes olas con la ilusión de que alguna la acercara a algún lugar donde pudiera reflejarse, pero cuando logró llegar a pequeñas islas, pudo comprobar que la inmensa aleta que se formó envolviendo sus pies, le impedía caminar y lo máximo que conseguía era recostarse en una piedra o peñasco desde donde entonaba distintas melodías, esperanzada en que alguien la escuchara, hasta que un día, estando la Princesa del Agua entonando una de las más bellas melodías que había compuesto, vio venir a lo lejos una inmensa nave, lo cual la animó y le dio más potencia a su canto en un intento porque la vieran y la escucharan, sin embargo, tuvo tiempo de percatarse que quienes venían no eran del todo amigos, pues traían consigo grandes redes que tiraban al agua y luego las sacaban llenas de los miles de peces que la acompañaban, entonces optó por silenciar su voz para evitar ser localizada.

Desde esos tiempos inmemoriales los humanos sólo escuchan su canto, pero hasta el presente ningún pescador ni marino ha podido ver a la Princesa del Agua; algunos dicen que han visto una mujer muy bella en alta mar, mitad pez y mitad mujer, pero no se atreven a asegurarlo para evitar que los tilden de locos, y se quedan con la versión de haberse insolado, lo que los ha llevado a imaginar esa sirena que siempre han buscado.

M.G. Magil

El Gusano Canjeador

De todos los animales que viven entre las páginas de los libros, el gusano canjeador es seguramente el más perjudicial. Ninguno de sus colegas lo iguala. Ni siquiera el chinche mayúfago que come mayúsculas, o la marriposa, pequeño himenóptero que se come las consonantes dobles prefiriendo la ‘r’ y la ‘n’ y siendo glotón de palabras como ‘correlación’ y ‘sinnúmero’.

Sobretodo, la más fastidiosa es la termita de Dublín que, mordisqueando los puntos y las comas, provoca el famoso periodo torrencial, cruz y delicia del tipógrafo y el crítico.

Muy rara es la araña universal, así llamada porque se alimenta sólo del verbo ‘inferir’. Esta araña ya se encuentra sólo en viejos textos de derecho, porque dicho verbo está caduco y los pocos ejemplos que lo acompañaban son diezmados por la araña.

Quisiera citar ahora dos animales muy comunes: la pulga del conjuntivo y el mosco apócopo.

La primera se come todas las personas del conjuntivo prefiriendo la primera del plural. Algunos artículos de los periódicos que parecen cometer errores gramaticales son, en cambio, devastados por la pulga del conjuntivo (al menos así dicen los periodistas).

El mosco apócopo chupa la r final de los verbos ama, nada y pasea. En el siglo XIX existían millones de ejemplares, ahora la especie está demasiado reducida.

Pero, como decíamos al inicio, de todos los bibloanimales el gusano canjeador es seguramente el más perjudicial. El golpe lo dan, las más de las veces, al final del cuento.

Toman una palabra y la transportan al puesto de otra, metiendo esta última en el puesto de la apenas. Son desplazamientos mínimos, a veces basta desplazar anterior tres o gusano palabras, pero el resultado es lógica. El cuento pierde completamente su devastador y sólo después de una maligna indagación es posible reconstruirlo como estaba antes del arribo del gusano canjeador.

Por qué actúe el gusano así, si por instinto de su esmerada naturaleza o por su odio a la literatura no lo podemos. Sabemos hacer sólo una intervención: no se les ocurra toparse con una página donde haya pasado el gusano canjeador.

Cuento Breve

Había un hombre que nunca conseguía terminar las cosas que iniciaba. Ocurría entonces que no podía seguir así, por lo que una mañana se levantó y dijo: ‘tomé una decisión, de ahora en adelante todo aquello que inicie…..’

Stefano Benni. (Versiones de Edisson Eduardo Rincón Higuera)

*SALA DE ENSAYOS

En este pérfido lugar destinado a los ensayos Daniel Herrera intenta desentramar la estructura del Bestiario cortazariano; así, establece un análisis del valor simbólico de la escritura en este autor argentino (Bruselas 1914- Paris 1984), donde deambulan personajes en apariencia triviales, animales escapando de la garganta de algún desesperado, algún alter-ego que vive nuestra vida al otro lado del orbe, en la otra orilla. Los diálogos son creados de forma indirecta llevan a los lectores a posibles mundos donde todo es posible y, por tanto, se da un desafío con los órdenes lógicos, sean estos de tiempo, espacio o ocurran en la sórdida lejanía del pensamiento de algún personaje que interpreta una historia sin saberlo.

Bestiario

-La literatura no es más que un lenguaje, es decir, un sistema de signos; su ser no está en el mensaje, sino en ese sistema, y por eso mismo el crítico no tiene que restituir el mensaje de la obra, sino solamente su sistema-R. Barthes, “Ensayos Críticos”, op. cit., pág. 306.

Muchos de nosotros nos encontramos a gusto cuando el plano de la escritura se derrama sobre un ensayo; se toma un arduo trabajo de investigación, se establece una idea concreta y se la ejemplifica a lo largo del escrito. Las ideas se arman de la misma forma en la que se arma una casa: con la libertad inigualable de la arquitectura, pero con una cautelosa y rigorosa estructura para evitar la posibilidad del derrumbe. Este no es, precisamente –felizmente- el caso de Julio Cortázar. Durante una interesante entrevista, filmada en blanco y negro por la televisión española, Cortázar confiesa, con modestia, su incapacidad para defenderse en terrenos de demostración: ensayos, discusiones, debates entre otras, impedimento por el cual se apoya enteramente en las ficciones, un ámbito podría decirse mucho más liberal, donde los símbolos pueden transmitirnos mensajes desde lo más profundo de nuestros seres sin pronunciar siquiera una palabra.

Cuando nos vemos frente al símbolo fantástico dentro de uno de sus cuentos, no podemos más que sentir la paranoia y desespero que se supone que deben sufrir los personajes principales. Todas estas angustias, esperanzas, sensaciones, ilusiones y miedos, casi me atrevería a decir bestias, tienen una presencia mucha más importante, y a la vez más oscura, de lo que creemos. Tigres, aves rapaces y voces detrás de las puertas que rondan sigilosas por nuestra mente, esperando el momento de ser liberados, son una de las armas más útiles dentro de la literatura, dignas de varias conclusiones racionales y contemplaciones cautelosas.

Estas bestias -que irónicamente mantienen una posición neutral- toman una de dos acciones: romper un orden establecido o pertenecer a un orden que ha sido fracturado. Tomemos por ejemplo a “Casa Tomada” primer cuento en el tomo “Bestiario” las voces que los hermanos empiezan a escuchar en las habitaciones de la enorme casa llegan para destruir una rutina, sin poder llegar a perturbar el conformismo de los personajes, que simplemente se resigan a trasladarse de habitación en habitación hasta ser, finalmente, expulsados de la casa.

Por otra parte, “Las Puertas del Cielo”, es un cuento en el cual no sólo el elemento fantástico no es más que un vago presentimiento del narrador, sino que es una figura perteneciente al orden que ha sido quebrantado. Celina, -personaje principal- no ha sido sacada del paraíso por gigantescas cacatúas o unicornios negros, a ella la han apartado de su orden por un medio común y corriente en la vida de cualquiera de nosotros: una relación interpersonal. Cuando ella vuelve de la muerte, es esta resurrección difusa la que reacomoda el sentido y la lógica en la existencia de Celina, lejos de su relación con su pareja, Mauro, y por fin del otro lado de las puertas del cielo, en el bar y muy adentro las milongas, el humo y las luces de donde fue sacada. “Nada la ataba ahora en su cielo sólo de ella, se daba con toda la piel a la dicha y entraba otra vez en el orden donde Mauro no podía seguirla

Los elementos fantásticos son también manifestaciones físicas de nuestros conflictos internos. El ejemplo perfecto son las mancuspias, pertenecientes al cuento “Cefalea”, unos seres completamente repugnantes, balanceándose con perfecto equilibrio entre los géneros de mamíferos, reptiles y aves de rapiña. Una exposición prolongada ante estas criaturas causaba múltiples reacciones, como lo son las migrañas, un dolor que repta por la columna, mareos, confusión espacial, y las mismas cefaleas. Los síntomas idénticos que presentamos cuando criamos una angustia en nuestra mente.

Prosiguiendo, estos elementos son también parte de un destino cruel. Los conejitos que el personaje principal vomita dentro de “Carta a una Señorita en París” son la causa de su suicidio. Estas pequeñas criaturas, además de representar los problemas del personaje, son cómplices en este desdichado e infame don que le ha sido dado, creando así el humor negro. El humor negro dentro del cruel y fantástico destino de los personajes principales de Cortázar es una herramienta válida para identificarnos con un cuestionamiento existencialista. Vomitar conejitos, comer cucarachas, ser marginados por olvidar unas flores y criar mancuspias, son situaciones fácilmente comparables con nuestras desalmadas vivencias del día a día. Sin embargo, no podemos continuar reflexionando sin recordar para aquellos lectores de Kafka a aquel vendedor ambulante atrapado en el cuerpo de un insecto. “(Kafka) fue el primero en expresar la insoluble paradoja de la existencia humana usando esta paradoja como el mensaje de sus parábolas”.

¿A qué nos referimos, entonces, con paradojas y parábolas? La sensación tibia y a la vez desgarradora de un pequeño conejo subiendo por la garganta es, sin duda, una paradoja, pero esta paradoja no estaría completa si nuestro personaje no mantuviera una actitud de conformismo, o sería mejor llamarla una actitud de desamparo, ante el desastre que salta y olfatea ante sus pies, este debate entre la irrealidad que camina campante por el cuento y la falta de asombro de los personajes es una cuestión literaria de mucha intriga ,y efectiva, además, para asimilar la parábola. Nos referimos a parábola en cuanto a lo que el símbolo nos intenta decir, en el caso de Kafka, el absurdo de la existencia humana, en el caso de Cortázar, no dar por sentado las cosas como nos son dadas, y mirar más allá, hacia “el otro lado”.

Volvemos, pues, a su entrevista, donde encontramos este “otro lado”. Cortázar nos da una comparación, entre cigarrillos y un marcado acento francés, muy importante sobre sus cuentos, los compara con ventanas; y no ventanas cualesquiera, sino ventanas entreabiertas, y esto es algo muy importante, puesto que es una mirada de reojo, algo que, aún, no podemos asegurar. “El poeta siempre busca el otro lado de las palabras” afirmó. Aquel otro lado, aquel portal o universo mucho más complejo que el que nos bosqueja el diccionario, no sólo es un tema literario dentro de la obra de Julio Cortázar, es más su Modus Vivendi, su motivo al escribir y su musa e inspiración. “A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba”.

Para Cortázar, la interpretación de la literatura y la definición de las palabras requerían siempre una rigurosidad mas precisa, pero refiriéndonos a rigurosidad en cuanto a una interpretación a partir de cualquier punto de vista posible, incluso (por supuesto) el opuesto. Un ejemplo clásico se encuentra en su escrito “Los Reyes” (publicado en 1949), este experimento literario buscaba mirar el mito griego del Minotauro desde una perspectiva totalmente inversa, con la temible bestia como la criatura inocente y defensora de los poetas. Es importante considerar este giro de perspectivas cuando se analiza el símbolo fantástico dentro de la obra de Cortázar. Estos elementos no son exclusivos de Cortázar, la mayoría de las ficciones tendrán un tigre, y si no es un tigre, será un chorro de sangre con voluntad propia, un calamar gigante, una ballena blanca, un don sobrehumano o un escarabajo dorado. Su descripción física viene a tomar un papel secundario, siempre y cuando cause dentro de nosotros más de una angustia o esperanza en el momento en que lo contemplamos al final del pasillo del cuento, callado y sigiloso como suele ser una bestia en la oscuridad, escapándose por la habitación contigua, hacia el otro lado de la ventana. Daniel Herrera

Semblanza

En esta ocasión Iván Darío Moreno reflexiona sobre la síntesis poética en el haiku; una suerte de estructura literaria cuyo origen sugiere un examen sobre la sencillez y la naturalidad para narrar situaciones cotidianas y remotas de la vida. Sin embargo, a pesar de la aparente simetría con que se ordenan los versos, esta forma poética no deja de lado lo inesperado, lo inconcluso e intemporal en su reflejo vital. Como complemento a este escrito traemos una selección a cargo del autor de algunos destacados exponentes de este arte literario oriental.

De la Síntesis Poética.

Cuando se piensa en una forma clara y concisa de afirmar una verdad a través de un poema parecería que hay una constante que lleva a nuestro ser a elaborar complejas reflexiones, en donde se prevé de antemano que existe en la vida de cada sujeto la necesidad de expresar, en cualquier instante de su existencia una verdad propia que a pesar de su vulnerabilidad sea única y universal; y en la que además, se encuentren reflejados sus pareceres, sentimientos y emociones. Y que por otra parte, tenga la capacidad de poder ser en extremo expresiva ante cualquier realidad o ante cualquier momento de la vida, aún a sabiendas que cada sujeto está en un momento incomparable frente a cualquier otro o que simplemente percibe y siente de una manera distinta a quien lo rodea.

De esta manera el querer que nuestra verdad poética esté en boca de todos, es tal vez una utopía, sin embargo, es una utopía que todos emprendemos alguna vez por medios tan disímiles como “extraños” y fantásticos; por ejemplo algunos sujetos a los que denominaremos extraños dedican su vida a llenar eternos folios, los cuales, aunque resulte difícil de comprender tienen una verdad implícita que clama por ser descubierta y estudiada, no obstante es una verdad huidiza que se refunde en su inmensidad inabarcable, que como en un laberinto de Borges confunde a quién entra en él, a tal punto que identificar el modo de salir resulta una tarea titánica y muchas veces quimérica. Al final estos folios, como un famoso libro de arena, son olvidados entre otros miles que en el camino hacia la verdad se perdieron y, junto con ellos quienes los siguieron. Pero dejemos de lado a los inconmensurables extraños y ahora hablemos de aquellos sujetos fantásticos que nos muestran su verdad mediante un arte poético que se trasforma, ya no en un medio para lograr un fin, sino que es un fin en sí mismo o, mejor aún es una verdad explícita que nos habla de una experiencia de mundo latente, tanto en él, como en nosotros, que perdura en el tiempo gracias a su franqueza vivificadora que rompe la particularidad temporal y espacial en que fue creado y empieza a ser válido en una indescriptible infinitud de miradas y de mundos.

Digamos de este arte fantástico y de su forma única de expresar una verdad impoluta algo concreto, se denomina haiku. Sin embargo, luego de lo concreto aventurémonos en las bifurcaciones azarosas de lo que resulta ser un haiku; La palabra haiku no sólo hace referencia a una forma poética japonesa, en la que la forma sucinta y terriblemente expresiva o evocativa hacen presencia en una estructura irreductible de diecisiete sílabas en tres solitarias líneas. Octavio Paz, uno de los mayores exploradores de las sendas de este tipo de poesía en América latina, nos señala que: “el haiku se divide en dos partes: una da la condición general y la ubicación temporal o espacial del poema (otoño o primavera, mediodía o atardecer, un árbol o una roca, la luna, un ruiseñor); la otra, relampagueante, debe contener un elemento activo. Una es descriptiva y casi enunciativa, la otra inesperada. La percepción poética, surge del choque entre ambas”. Bajo la misma perspectiva formal aclaremos que el origen del haiku está inmerso en el siglo XVII, aunque su naturaleza u origen corresponden al siglo XV y XVI, ya que durante estos siglos existió un tipo de poesía denominada rengas utilizada por los monjes budistas, en la cual un sinnúmero de estrofas estaban unidas y cada una de estas tenía versos de siete, cinco y siete silabas. No obstante se puede señalar que posee otro origen en la poesía katauta o tal vez en el haikai. Sin embargo, luego en el ya mencionado siglo XVII Matsuo Basho estableció el Haiku bajo una estructura que a menudo no se asumía ya, que dependía de lo que el poeta quería expresar.

Matsuo Basho –quien es el mejor exponente de este arte, aunque no el único- estableció algunos nuevos cánones para la poesía donde la belleza, la moralidad y la intelectualidad, no eran la fuerza primigenia con la que se creaba la poesía; él creo un sistema poético en el que no existía, de una manera distante, la objetividad o la subjetividad. Su poesía congregó al hombre errabundo y desatento de su mundo bajo una misma naturaleza usual y además vivificada. Bajo la perspectiva de Jonathan Clements, Basho “Sentó el precedente de tratar cuestiones subjetivas al escribir versos sobre tópicos inesperados, persiguiendo aportar un sentido de refinamiento poético a los lugares más comunes de la existencia”. En este sentido lo que podría ser básico, casual o general, ya no se pierde en la premura de nuestra vida, pues adquiere sentido y cobra un valor inaudito en el haiku.

En general cada haiku nos expresa una cualidad espiritual irreconciliable a cualquier otra, ya que cada instante dentro de este arte refleja cualidades intensas, como recuerdos, sentimientos, experiencias y de manera universal y refleja la contemplación, la sensación pura y la unión de todo cuanto existe en el espíritu del poeta. El haiku resulta siendo el modo por el cual la naturaleza adquiere un ímpetu que no se resquebraja ya sea por el constante cause del tiempo sobre el poema o por la oscilación de nuestro espíritu entre la multitud de sensaciones y sentimientos que descubrimos a cada momento y que nos abren a nuevas formas de ver y apreciar la vida. Pero al final cada haiku es también una enseñanza en donde según Matsuo Basho uno tiene infinitas posibilidades de aprender, y “aprender quiere decir unirse a las cosas y sentir la íntima naturaleza de esas cosas. Esto es el haiku”. Iván Darío Moreno

Basho

Llorado todo el llanto

Nada queda

Sino el caparazón de una cigarra

Por esta senda

Nadie más que yo

Esta tarde de otoño

Nada saben

De su muerte inminente

Las chirriantes cigarras

Saryu

Sin pincel

El sauce pinta el viento

Chiyo-Ni

Oh mariposa,

¿Qué sueñas

Cuando agitas tus alas?

Shokyu-Ni

Sin canas

Marchitan las hojas de sauce

Issa

Aun floreciendo lo cerezos

El nuestro es un mundo sufriente

No lloréis, insectos

Que hasta las estrellas enamoradas

Han de separarse

Saikaku

Algunas aldeas no tienen peces

Algunas no tienen flores

Más todas ven la luna de esta noche

Hyakuchi

Con quien no habla

Cuanto tiene en mente

Paso una agradable velada

Santoka

Esto es la calma de la muerte

Un cielo despejado

Los árboles sin hojas

Cine Rotativo

El trasfondo de la vida del realizador italiano Pier Paolo Pasolini (1922-1975) estuvo marcada por la crítica; cáustica, reflexiva y reticente frente a una sociedad enfrascada en la repetición de los errores. En el presente texto Camilo Morón Castro reflexiona sobre el desarrollo de la actividad intelectual expresada en una de las películas más polémicas de la historia Saló (1975) donde se somete a la crítica una los bastiones vergonzosos de occidente en el siglo pasado, los excesos del poder.

El Retrato de una Pesadilla.

El retrato de un suceso doloroso es revelado por los grandes narradores, en el presente texto reflexiono esta cuestión desde el ámbito del cine, más concretamente apelando a mi visión de la obra -cinematográfica y literaria- de Pier Paolo Pasolini como un punto de partida a la crítica de los estamentos que rigen la sociedad. Antes de esto es interesante observar la forma como se ha tratado el tema desde una perspectiva literaria, ya que podemos decir que desde tiempos inmemoriales los escritores nos han dado su versión de los hechos que han marcado su época, unos con más ahínco, quizás con más destreza narrativa como lo hace Homero en sus narraciones sobre las gestas épicas en La Iliada. Tolstoi lo hizo a su estilo en la Guerra Y La Paz, y en el siglo XX nos proveyeron de la mayor cantidad de testimonios escritos sobre la carnicería padecida durante la primera mitad de este siglo; Hemingway, Amis, Primo Levi, entre otros, dejan en sus textos la marca indeleble de estos sucesos. El cine, producto original de este siglo no podía quedar atrás, directores cómo Kramer, Fellini y Pasolini usan el poder de las imágenes para exponer su posición frente a los hechos bélicos que marcan su tiempo.

En primera instancia, podemos hablar de Stanley Kramer que hizo lo propio plasmando la pesadilla atómica en plena guerra fría con la película La Hora Final (1959). Federico Fellini abordó esta temática en muchos de sus filmes, pero en Amarcord (1973) marca un paradigma en el cine de la Italia post-fascista cuando satiriza al máximo la figura tiránica de Benito Mussolini en uno de sus filmes más vivaces, acompañado de sus temas recurrentes; sexo, poesía y personajes que divagan envueltos en diálogos sesudos. Siempre apegado a la autobiografía, este film es la fiel descripción de la adolescencia del director italiano en su pueblo natal (Rímini), la tensión esencial reposa sobre una alegoría visual de grandes proporciones y el argumento es descrito de la siguiente forma; "Amarcord es una reflexión sobre la incapacidad de observar críticamente nuestro pasado fascista, un pasado que rechazamos pero del que nunca podremos desligarnos: lo que forma parte de tu pasado invariablemente forma una parte íntima de ti." A través de la sátira Fellini demostró una forma de desasirse de un pasado vergonzoso, alzando sobre él, una mirada de crítica corrosiva impulsada por la fuerza de la ironía. Hacia 1975 uno de sus antiguos colaboradores causó una gran polémica, Pier Paolo Pasolini que se desenvuelve como escritor y director de cine, se convierte en la molesta piedra en el zapato para los poseedores del poder en la Italia de esos días. El Motivo, una nueva mirada al pasado fascista italiano, esta vez aprovechando una de las obras capitales del Marques de Sade, Los ciento veinte días de Sodoma –libro publicado póstumamente-, situada en el contexto histórico, político y social que da origen a la Europa del fascismo y el nacional socialismo, destapando sin contemplaciones el contubernio que en la época en que se filma la historia se da al interior de la sociedad Europea; Pasolini lo logra, y con Salo o las 120 jornadas de Sodoma(1975), marca un hito al desarrollar un examen crítico donde contemporiza y banaliza lo que fue y significó, para el mundo occidental la monstruosa influencia de estos nefastos movimientos políticos sobre el desarrollo de sus sociedades. Esta metáfora visual de gran impacto desde su realización se dice que le costaría la vida a su autor, cuya muerte aún no ha sido develada en un confuso suceso ocurrido el 2 de noviembre de 1975, para entender este final trágico, hay que contextualizar el lugar que había ganado este personaje cuando se encuentra de frente con su ineludible asesinato.

Pasolini inicia su carrera en el cine como guionista de dos grandes directores italianos Visconti y Fellini-autores cuya obra surge fruto del neorrealismo del cine italiano, periodo iniciado al finalizar la segunda guerra mundial-; el siguiente paso, la dirección cinematográfica de la película Accatone (1961) un filme censurado que causa gran polémica, al cual le seguirían obras sorprendentes como; Teorema (1965), Medea (1970), y una sucesión de escritos literarios repartidos entre el ensayo, la poesía y la novela. El centro del problema fue el personaje polemista, hijo de un férreo militar que se lanza abiertamente al suicidio social al declararse homosexual desafíando los prejuicios de una comunidad egoísta en todos sus estamentos, desde los más representativos como la iglesia y el gobierno, hasta marcar ruptura en los frentes comunistas que lo rechazan por ir siempre en contra corriente; un claro ejemplo de este rechazo es manifiesto en los calificativos del Partido comunista Italiano contra Ragazzi di vita, una novela recibida con gran fervor por la crítica en 1955, que es definida por sus detractores como un libro inmoral que genera el “placer de lo morboso, de lo sucio, de lo abyecto, de lo maleducado, de lo turbio.” La periodista Lola Galán establece en pocas líneas una de las descripciones más precisas que marcan los posibles indicios que llevan a la muerte de este autor: “La intrusión de su poesía dentro de su muerte persiste hoy en la memoria de Pasolini, un comunista que flageló de manera inmisericorde a los comunistas; un moralista estricto que no obstante defendió las formas libérrimas de la conducta como nadie osó hacerlo en la izquierda de su tiempo; un ateo capaz de representar la fe con la transparencia de un evangelista; un creador de hermosuras que se despidió del cine con la fea escatología de Saló.”

Fiel a su vocación de poeta realista apasionado por lo vital trató de reflejar esto en la pantalla gigante, donde se muestra creyente de los valores poéticos del cine, de las metáforas visuales y de la expresividad de sus actores, defiende por encima de todo la preeminencia de la poesía como actividad vital, el poeta entra al cine experimentando con escenas subjetivas, libres, indirectas y esto lo hizo en su Trilogía de la vida, un conjunto de versiones libres de algunos clásicos de la literatura: en primera instancia, refleja las celebres historias del medio oriente en su versión de Las mil y una noches (1971), luego consigue un resultado de mayor monto en el montaje de Los cuentos de Canterbury (1972) de Geoffrey Chaucer, -uno de los autores anglosajones más influenciados por los escritores latinos-. Por último, daría muestra de su maestría en El Decameron (1974) de Giovanni Boccaccio donde narra las vivencias y el marcado carácter picaresco del hombre del mediterráneo. Pasolini no descuidó detalles en la creación de estas películas que son fiel expresión de su actividad literaria. En este proceso que termina en Saló, el arte es integral y debe servir para exponer con franqueza lo que se está sintiendo; para exteriorizar el retrato de una pesadilla estableciendo una crítica a la crudeza del manejo del poder, como un intento por despertar de la impavidez a aquellos que no tienen otro recurso vital que la obediencia desmedida.

En Saló se recrea una pesadilla donde cuatro señores libertinos secuestran un número indeterminado de jóvenes para conseguir de ellos todo tipo de placeres, por tanto lo que se lleva a cabo tanto en el filme, como en el escrito sadiano es el desarrollo racional de la producción sexual de un cuerpo como espacio de realización. El análisis de la película está basado en la visión crítica del poder “El sentido real que tiene el sexo en mi película, es una metáfora sobre el poderoso y el oprimido.”La estructura narrativa es de carácter dantesco y está dividida en cuatro partes: un ante-infierno donde se suscriben pactos de sangre y se produce la capturan de las víctimas. El círculo enfocado al desarrollo de todo tipo de Extravagancias, se ultraja a los individuos que son obligados a caminar en cuatro patas y comer alimentos del piso; en el siguiente nivel son obligados a ingerir heces y, seguidamente en el círculo de la sangre no hay límites, reino de desenfreno seguido de torturas, amputaciones, homicidios sangrientos y necrofilia.

Más allá de todos los excesos, el elemento principal de esta fuerte analogía visual es el sexo, recurso usado para explicar las relaciones de poder y el sometimiento del cuerpo como objeto sexual que tiene la finalidad de proporcionar placer. Desde esta perspectiva el fascismo está apoyado en términos de producción capitalista, en términos del individuo convertido en mercancía, sin goce en instancias reales. En esta perspectiva nihilista de la anarquía del poder el individuo está reducido a la pasividad, al papel de la victima; la adaptación que hace Pasolini del discurso sadiano, tiene que ver con la necesidad imperativa de reprimir la dignidad en aras de lograr el placer. El matiz que esto toma en manos del cineasta italiano es eminentemente político, pues demuestra que la consecuencia que esto genera es la contaminación de la sociedad reflejada en la historia de los victimarios y sus victimas, que en últimas son los representantes de un espectáculo grotesco organizado por otros, el espectáculo de la tiranía. A partir de este planteamiento revolucionario, Pasolini explica el origen de la anarquía del poder, resguardada en un espacio sin límites, sin mediaciones al poder como el aplicado por los libertinos a sus subyugados; la situación se torna tan radical que la única salida posible ante estos improperios contra los ciudadanos es la muerte, lo único que no se les permite es el suicidio, por que eso socavaría el poder. En suma, la crítica central de Pasolini está orientada a trastocar la conciencia de la sociedad para que ésta termine purgando los monstruos que la devoran por dentro.

Se Puede hablar de un tipo de discurso moral que se basa en la negación de la felicidad, la realización material de este planteamiento se refleja en los seres entregados al ejercicio desenfrenado del poder, los cuales someten moralmente al resto de sus congéneres. La adaptación de la obra de Sade, mantiene total vigencia hoy, si fuera posible proyectar la película y en paralelo las imágenes de los presos de las cárceles en Irak y Guantánamo, tendríamos que reconocer una vez más que la realidad supera la ficción con lujo de detalles grotescos. Esta realidad es más aterradora porque al ver la película siempre nos queda el recurso de acallar nuestra conciencia diciéndonos que es una mera película; pero las fotos de los presos son terriblemente reales, no hay lugar a la evasión, pues tenemos la seguridad que las manchas de sangre son reales y que los seres que pasean amordazados los soldados, son personas aterrorizadas que harán lo que se les pida. Susan Sontag argumentó que este tipo de comportamiento es lo más cercano al fascismo que se justifica cuando uno se cree de mejor raza o religión y, se tienen motivos -injustificados- para comportarse como un cobarde; “Lo que antaño se apartaba como pornográfico, como ejercicio de extremos sadomasoquistas –como en la última y casi insoportable película de Pasolini, Saló(1975) que exhibe orgías de suplicios en un reducto fascista del norte italiano en las postrimerías de la época de Mussolini-, en la actualidad se normaliza, por los apóstoles de los nuevos Estados Unidos belicosos e imperiales, como una animada travesura y desahogo.” Más allá de que muchos crean que estos argumentos sean anacrónicos, basta echar una mirada a la normalización de los miles de crímenes perpetrados por los paramilitares en nuestro país, delitos que quiere olvidar el gobierno sin establecer una pena a estos vejámenes y vernos de frente con el renacer del totalitarismo. Este país donde un oscuro surrealismo propuesto por los medios de comunicación, juegan a diario con nuestras emociones al mostrar las vergüenzas del conflicto armado, insoportables imágenes de secuestrados en la selva, mujeres embarazadas muertas por minas quiebra patas. ¿Qué sería de Pasolini en estos días recreando de forma crítica estas pesadillas?

En Saló el retrato es terrorífico, tiene todo lo espectral y siniestro de la contrariedad onírica. Esta película es una puesta en escena nihilista que despierta el interés del más retraído, un golpe metálico y sonoro que busca despertar conciencia con la esperanza de generar un campanazo colectivo; para que no se repitan los terroríficos hechos del fascismo institucionalizado vigente en las sociedades actuales, donde el poder de los gobiernos autoritarios ha deslegitimado el ejercicio del Estado. Sobra decir, que Pasolini estuvo hasta el final de su búsqueda aguijoneando con tábano para despertar la autorreflexión y la rebeldía, con el fin de trastocar una vida que no ofrece más que obediencia, resignación, abnegación y mansedumbre. Camilo Morón Castro

Museo de Ritmos

Los grandes iconos músicales siempre tienen su lugar en este museo de ritmos, en esta ocasión Edisson Eduardo Rincon narra como más allá de la influencia mediatica subsisten las obras de cantantes comprometidos como Rino Gateano(1950-1981); un cantante italiano de los maravillosos años setentas que se convirte en la voz de los jovenes contra los embates de una sociedad represiva.

“Ma il celo è sempre più blu...”

El arte, sin duda, ejerce un gran influjo en el proceso de maduración de cualquier generación cultural o política. La dinámica del arte es una fuerza arrasadora y avasallante que define los perfiles de una época que incisivamente busca sustentos y justificaciones de su propio actuar.

En este sentido se dilata la historia de un hombre común que en la Italia de los 70’s alega con sarcasmos e ironías musicales todo un contexto latente que afectaba a las generaciones más jóvenes de la época. Rino Gaetano nace en 1950 en la población de Crotone en Italia, en una familia pobre y sin ninguna vena artística. Sin embargo, ya desde temprana edad Rino daba alardes de sus dotes para las artes escénicas y la interpretación de la guitarra, de allí que sus interpretaciones gocen de un amplio despliegue histriónico, dotado de colores y movimientos variopintos que hacen de sus presentaciones un universo polifacético de las artes.

Sus letras eran una sarta de ironías e indirectas que criticaban la insostenible situación política provocada por la guerra de Vietnam y por la política italiana de los setentas, atravesada por conflictos entre comunistas y capitalistas en un contexto de guerra fría y, además, pasada por una crisis política debido a grupos revolucionarios defensores de la lucha armada, entre ellos Le Brigate Rosse, que provocaron, consecuentemente, la creación de servicios secretos italianos causantes de toda una estrategia de hostigamiento contra activistas de extrema-izquierda y el desarrollo de este tipo de ideologías.

En medio de ese clima tensionante en el que, incluso, los comunistas italianos se enfrentaban a las brigadas rojas izquierdistas, la música de Rino Gaetano surge como una voz reveladora, ironizante y crítica que en medio de juegos de palabras divertidos y ritmos pegajosos, infunde en la conciencia de sus simpatizantes un sentido de protesta reformista y agudo que tendrá repercusiones en lo sucesivo.

Cuando Rino muere trágicamente en un accidente de auto en 1981, su figura deviene mítica y sus letras se transforman en consignas de protesta antibélica y antifascista a tal punto, que su imagen pasa a ser la de un Jim Morrison italiano en tanto figura deificada y representativa de una generación rebelde y anhelante de transformaciones, acompañados de alucinógenos y sexo como signo irrenunciable de su libertad.

Una de las canciones más acuciantes es la intitulada “Nuntereggae più”, un juego de palabras que traduce “no te aguanto más”, y que se constituyó en una crítica al gobierno italiano de 1979, empapado de miles de hechos corruptos que agudizaron la grave crisis sociopolítica italiana: “voy abajo con la canciones, sin hechos ni soluciones, sobre la castidad, la virginidad, la esposa en blanco, el macho fuerte, ladrones de pollos, superpensiones, ladrones de estado y violadores, el gordo vientre de los gobernantes, regímenes policiales, evasores legalizados con autos azules, sangre azul en el cielo azul.”

Sin duda, Rino Gaetano le cantaba a la izquierda, y más que eso, a las ideas de emancipación intelectual, de liberalismo político y de respeto a los Derechos Humanos; sin embargo, bajo esos ideales cualquier actor político ajusta los discursos a su conveniencia, en este caso, el partido dell'Unione de tendencia centro-izquierda acogió como banda sonora de su campaña electoral la canción más famosa del cantautor: “Ma il celo è sempre più blu”, una lírica inspirada en la esperanza de un mejor futuro y en las ilusiones juveniles de una transformación total: “He aquí quien vive en la caseta, quien suda el salario, quien ama el amor y los sueños de gloria, quien roba pensiones, quien tiene poca memoria, quien come una sola vez, quien le da al blanco, quien quiere un aumento, quien lleva lentes, quien va bajo el tren, pero el cielo es siempre más azul.”

Repetidas esperanzas universales, historias similares atravesadas por tejemanejes políticos de gran éxito, tanto, que hoy en día el candidato de aquella campaña, Romano Prodi, es el jefe de gobierno de la República de Italia, un acierto en el blanco de una campaña publicitaria que, apelando a una conciencia sensible sobre una figura mítica, consigue resultados electorales. Cualquier parecido con apelaciones a la sensibilidad en nuestro país es pura coincidencia, un país en el que se recurre constantemente a los sentimientos y la exaltación sensiblera para lograr resultados políticos, imágenes bondadosas, apariencias de solidaridad y altruismo, diminutivos lingüísticos consoladores y discursos a grito herido que pretenden apelar al orgullo colombiano, a su carácter y a nuestra identidad.

Figuras como las de Rino Gaetano, el “che” Guevara o Bob Marley, han sido reinventadas en trucos publicitarios, en armas psicológicas que apelan al subconsciente y a los sentimientos para obtener distintos resultados estadísticos, sin embargo la esencia misma del mensaje aún intenta subsistir en lo más auténtico de su ‘verdad’, allí en la simpleza misma de la obra, en sus canciones, en sus poemas, en sus escritos, con lecturas desprevenidas y atentas al mensaje mismo, desprendiéndonos de aditamentos que perturben nuestra escucha.

Rino Gaetano se encuentra en su propia música, en las letras sarcásticas de I love you Maryanna y Gianna, en las letras románticas de I Tuoi Occhi Sono Pieni Di Sale y Tu Forse Non Essenzialmente Tu, así como en las letras políticas de Nuntereggae Più y Capofortuna.

Rino Gaetano, Italia de los 70`s, la síntesis de una generación de jóvenes insatisfechos con la corrupción política y la desigualdad social, una voz contestataria y periférica que nos invita, hoy más que nunca a la verdadera intención del arte: la contemplación activa de nuestro propio mundo, la vitalidad que implica, en medio de un mundo que prefiere el silencio, el sonido vehemente y paciente de alguien que pide a gritos una auténtica libertad.

Edisson Eduardo Rincón Higuera

Arte NO DECO

Se ha vuelto costumbre en esta ciudad el cambio del decorado exterior de las calles, bandadas de jóvenes artistas son los responsables de los vivos colores que eclipsan los grises muros bogotanos. La ciudad es su sala de exposiciones y, en esta sección exploraremos el trasfondo de este fenómeno que sacude a la Capital. Un análisis sobre el desarrollo del graffiti en la localidad de Engativá y una entrevista a uno de los grupos más representativos del país, Excusado Print systen, hacen parte del dossier que vamos a compartir con ustedes en esta edición.

Entre trazos y formas, los rastros de un mensaje.

Bajo el asecho de una realidad global que se alimenta de la multiplicidad, de los intercambios a nivel internacional y lo simultáneo de la informática, se llega a una ruptura de los límites geográficos, permitiendo establecer una serie de parámetros, que homogenizan los gustos y las necesidades de las personas. Los medios hegemónicos que tienen acceso a toda esta red de comunicación hacen que la concepción de belleza, cultura y arte parezca una sola, excluyendo e invisibilizando con ello las diversas formas de expresión que habitan en cada sociedad.

Por fortuna la naturaleza humana alberga en sí misma una sensibilidad al contexto inmediato y ello permite que la forma en que se percibe la vida no se reduzca con facilidad a las dinámicas de control mundial. Variedad de grupos culturales se van conformando día tras día con el interés de reivindicar su particularidad, su forma de asumir la vida y las situaciones sociales que los rodean, permitiendo la creación de nuevos espacios de comunicación y cohesión social que hagan posible evidenciar lo que los hace “individuales” “como grupo, pero al mismo tiempo buscando compartir su particularidad con la colectividad.

Un claro ejemplo de todo esto es el graffiti, que como manifestación cultural y social, teje a su alrededor un estilo especifico de vida. Se convierte en una alternativa, no solo de comunicación sino de creación artística que divulga entre trazos y formas un mensaje social o personal de quien lo realiza. Debido a su origen en las zonas vulnerables de la ciudad, en el graffiti se apela a materiales poco convencionales en el, campo artístico: un aerosol y un espacio descuidado de la urbe, muros, señales de transito, puentes, rejas, medios de transporte publico, son suficientes para plasmar en diversas tonalidades todo lo que las vivencias han dejado en el artista.

Escapando a los medios convencionales de comunicación, el graffitero ve en las calles la forma más efectiva de llegar a la colectividad, irrumpe entre el desplazamiento apresurado, enajenado y cotidiano del transeúnte y le ofrece un espacio que genera nuevas sensaciones para transformar o cuestionar la manera en que constituye su realidad. Las múltiples miradas frente al mundo se hacen posible en el graffiti porque ya no pertenece a una sola clase social, no se puede ni siquiera reducir al hip hop, ni el joven de ropa ancha, aquí hay cabida para todos. En todas las localidades de la ciudad nos encontramos con este tipo de expresión, si se observa con cuidado podemos reconocer que durante este ejercicio de creación colectiva, los graffiti o murales se componen de rasgos característicos propios de cada sector de la ciudad.

Por ejemplo, uno de los barrios de la localidad de Engativá ha sido el escenario para inspirar y desarrollar la creatividad de Fode, como se hace llamar en el mundo del graffiti, crece en un contexto de clase media donde el desarrollo de la ciudad llega con la construcción de tres Centros comerciales y avenidas principales que aumentan la valorización del sector y llevan a la población a debatirse entre la clase alta o baja. Este proceso hace que los jóvenes se enfrenten a otras posturas sociales, a otras necesidades creadas y por ende a buscar espacios que permitan el desarrollo de su personalidad y la consolidación de su identidad.

En medio de esta transformación, a la edad de 14 años, Fode empieza a encaminar la habilidad que tiene para el dibujo hacia un mundo que lo sumerge en formas inusuales de expresarse y retos para plasmar, con exactitud, lo que él origina en el papel. Hacer del aerosol su lápiz y realizar trazos limpios con destreza fue un proceso complejo; como punto de partida y para acoplarse a sus nuevas herramientas se dedica durante un año aproximadamente al bombardeo, donde se somete a la clandestinidad y a la presión de no ser aprehendido por la policía o por el dueño del muro, para poder plasmar allí sus tags (firmas) de forma rápida, novedosa y llamativa. Luego de pintar con varias personas sin un grupo definido, se encuentra con jóvenes de la misma localidad que comparten el mismo interés por el graffiti,Imp, Joen, Cam, Algo, Rihs, Nest Y Nuc2, con quienes forma el grupo Bogotags, grupo que dura año y medio, pero como el proceso de formación y constitución de personalidad no se da de manera similar en todos los seres humanos, muchos de los que conformaron este grupo se retiran para perseguir otros sueños, quedando Imp, Cam Y Fode para conformar un nuevo grupo llamado Codigos.

En este tipo de grupos cada quien es un artista independiente, al pintar ya sea de manera individual o con sus compañeros se refleja un estilo propio; por ejemplo Imp desarrolla su creación bajo los parámetros del 3D, CAM maneja el Wild Style y Fode se vale del 2D acompañado de caricaturas. Como grupo sus creaciones no se han limitado solo a la localidad de Engativá, sino que también han estado presentes en eventos públicos; La gallera Hip Hop, Hip Hop al Parque y en un evento juvenil realizado en Venezuela como invitados del Grupo Cultural Tiuna El Fuerte. Fode de manera individual ha expuesto su arte en Graffiti Planet, Aeurosoul, Festival de la Juventud y otros, haciendo que a sus 18 años su estilo sea reconocido en la capital.

Cabe resaltar que en este movimiento cultural el ejercicio creador se desliga de conceptos y teorías que marcan la pauta tradicional de lo bello, el valor de la obra de arte y del artista no depende de las exposiciones en galerías, ni de comentarios de críticos de arte. Es en la calle donde el graffitero se juega su lugar, su identidad, allí de manera clandestina o legal expone su obra y su estilo, buscando los lugares menos convencionales o peligrosos para plasmar su creación. El trabajo se evalúa entre ellos mismos, el reconocimiento como graffitero competente depende de la agilidad, innovación, perfeccionamiento de los trazos y expansión de sus creaciones por toda la ciudad. Las categorías de belleza se van codificando de manera interna, el artista comprometido añade elementos nuevos. La originalidad constante y la complejidad de lo que realiza contribuyen a complementar y perfeccionar el lenguaje de lo visual en este medio.

Como se mostró anteriormente este tipo de creación desobedece al discurso oficial del arte, en el que las expresiones urbanas no cuentan con un espacio en los salones privados de museos y galerías, en los que se vende cualquier creación artística. Nos encontramos ante un tipo de arte que no es comercializable, pues éste pertenece a la ciudad en tanto que solo se hace posible bajo los espacios públicos. Ahora esta desobediencia no implica de ningún modo la negación y validez de las otras expresiones artísticas, al no agredir ni condenar lo otro, lo diferente, lo opuesto, el graffiti se convierte en un espacio artístico de carácter incluyente, que escapa de las dinámicas usuales que buscan encaminar las diversas expresiones hacia una lucha por la legitimación y exclusividad de lo artístico, lo bello o lo cultural. Por esto el graffitero que daña con sus trazos otras obras de arte pierde su esencia y se reduce a ser un vándalo que carece de capacidad para dar valor a su obra con la pulcritud y originalidad de sus creaciones.

Bajo este panorama general, cabe realizar una invitación al lector para que vea más allá de lo inmediato, para que desligue al graffiti de esa imagen destructiva, no todo lo que está pintado en la pared es un graffiti. Hay quienes se dedican noches enteras a dibujar en su Black Book (Libro de dibujo) bocetos llenos de colores que serán plasmados en la ciudad con el único objetivo de dar una opción más para mirar el mundo. Pensarse la vida y los problemas sociales o personales que se dan en ella no siempre debe ser de manera aburrida y fatalista como muchos de nosotros lo hacemos. El graffitero pese a todo da paso a lo vital, plasma el problema, pero al imprimir un color, supone que hay una solución.

Entrevista a Excusado Print Systen.

El año pasado sacaron un libro ¿Quién editó el libro?

– lo editó una editorial nueva… La Silueta que trabaja con libros de arte, el primer libro propiamente de ellos es ese, fue un libro que se lanzó en noviembre y es un libro que recopila el trabajo que hemos realizado en este tiempo.

Nos enteramos que habían estado en Argentina. ¿Qué clase de trabajo hicieron allá?

El año pasado estuvimos en dos países México y Argentina. En México hicimos una residencia artística en Guajaco, al sur y, fue una invitación que nos hicieron para montar una exposición allá, con un colectivo que se llama Tejaguar. Guajaca tuvo un conflicto muy fuerte a finales del 2005 y la gente se tomó las calles, el pueblo sacó totalmente a la fuerza pública tanto Ejército como Policía, se apoderaron de la ciudad y eso dio pie a un Boom súper fuerte de Graffiti, sobre todo éste año. Después que volvió el orden a la ciudad, -el supuesto orden-, un grupo de artistas encabezados por Demian Flores, figura importante allá, se le ocurrió hacer una exposición reuniendo un colectivo extranjero y el más representativo de allá que era Tejaguar, entonces se hizo un paralelo entre dos países o dos formas distintas de llegar a la calle bien distintas. También estuvimos en Ciudad de México pintando, una ciudad que tiene una movida bastante fuerte. En Argentina, fue otra historia, fuimos a un evento llamado Trimarchi, un festival de diseño y de nuevas artes; bastante grande que se hace en Mar del Plata y fue una visita más corta, fueron quince días, sólo participamos en el evento, se mostraron las cosas que hacemos y se pintó con gente de allá.

¿Por qué nace Excusado? ¿Cómo abren espacios en otras latitudes?

La historia ha tenido muchos cambios, arrancamos en la Universidad Nacional y básicamente el detonante de excusado fue el interés por salirse un poco del esquema del diseño Gráfico. Desde que arrancamos la carrera los cuatro que integramos excusado no estábamos conformes con esa visión de diseño que se nos estaba mostrando allá, teníamos algo en común, querer hacer otras cosas y no trabajar en oficinas, con un horario, con jefes, entonces eso fue el detonante. Nunca fue un proyecto de la universidad, es decir nunca lo hicimos para una clase, sino todo lo contrario, fue algo que iba paralelo a eso pero que iba en contra, ahí fue que arrancó excusado; de una manera muy tímida, como un impreso muy sencillo, un tiraje muy pequeño y rápidamente nos dimos cuenta que el proyecto podía tener otro alcance y en el momento también nos interesaban muchos temas urbanos. El proyecto de cada uno giraba alrededor de lo urbano y el factor económico nos hizo volcarnos a la calle; en ese momento no teníamos la posibilidad de publicar una revista con un tiraje muy grande, siempre nos interesó que fuera gratuito, tampoco nos interesaba vender las cosas y nos dimos cuenta que la calle tenía un potencial muy fuerte, que no necesitábamos tanto dinero para llegar a ella y comenzamos a trabajar. De ahí para acá ha sido un proceso de trabajo constante; han sido cinco años en los que no hemos parado ni un segundo, a pesar que en un primer momento no podíamos estar de lleno en esto y cada uno tenía un trabajo a parte o estudiábamos. Ha sido un proceso en el que durante cinco años hemos estado viajando a otras ciudades, publicando cosas, dando conferencias, talleres y en esa misma medida es que se han comenzado a abrir espacios, a recibir invitaciones y hacer exposiciones. Así, nos hemos podido acercarnos a instituciones y personas a presentarles nuestro proyecto y, ver de qué modo nos pueden ayudar; esa ha sido la historia de Excusado. Digamos que el comienzo de excusado ya no tiene mucho que ver con lo que hacemos ahora, es algo más anecdótico, tanto el nombre como el comienzo.

¿Qué marca la diferencia entre el Excusado de antes y el de hoy?

El arranque fue algo de crítica directa al momento en el que estábamos, era en la universidad y lo primero que sacamos fue algo en contra de ese momento, de lo que no nos gustaba y lo que hacemos ahora tiene un fin totalmente diferente. En ese período era muy sarcástico lo que hacíamos con una crítica punzante, tratando de hacer mofas y ese tipo de cosas. Lo que hacemos ahora es un más constructivo, en tanto queremos generar proyectos y dar lugar para que otras personas puedan mostrar sus cosas, esa es la diferencia básica. Nos gusta mucho como arrancamos pero hoy en día todo es diferente, aunque hay cosas que se mantienen, pero la mayoría de cosas ya no tienen que ver con la academia, pues decidimos romper el vinculo con la supuesta formación que tuvimos, no nos interesa decir de qué universidad somos, esa fue la etapa inicial, muy fructífera, pero ya quedo en el pasado.

¿Han expuesto alguna vez en Galerías de Arte? ¿Qué significa el paso de la calle a la galería?

Nos han invitado a varias exposiciones, pero para nosotros lo principal es la calle y nos interesa salir de ella. El proyecto principal es la calle, lo que ha sucedido es que se han abierto espacios interesantes para mostrar las cosas de otra forma. Cuando entramos a una galería o museo instantáneamente las cosas dejan de ser grafittis. Si no está en la calle ya no es graffiti, pero nos parece interesante ver las cosas en otro tiempo y en otra dinámica. A mi personalmente me encanta mas la calle que un museo, pero aun así me gustan los museos y las galerías en algunos momentos, pues es muy distinto pintar en la calle media hora que pintar en una galería o un museo dos días seguidos pues las condiciones cambia totalmente. Creo que es interesante saltar de un lado a otro y las dos cosas ofrecen posibilidades y oportunidades diferentes.

No pretendemos hacer nombre en la calle y luego saltar a otros espacios, que es lo que pasa con mucha gente que arranca superfuerte y en un momento desaparecen y reaparecen en un espacio cerrado; ese no ha sido nuestro objetivo y creo que no lo va a ser, si así fuera ya estaríamos trabajando en instituciones, galerías y museos. Lo que pasa es que cada vez salimos más a la calle, y a la vez generamos proyectos en otros espacios que nos parecen chéveres. La mayoría de exposiciones que hemos hecho han sido invitaciones, gente que le parece interesante que generemos algún proyecto, y si las condiciones y el espacio nos parecen adecuados, de una entramos. De la misma manera cuando nos ofrecen dar una conferencia o un taller no nos interesa cobijarnos bajo ese esquema del graffiti marginal y anónimo, -respetando a los que lo hacen-, porque nos interesa hablar con la gente y compartir lo que hacemos. No nos gusta mostrarle la cara a todo el mundo, pero es importante crear un vínculo con la gente que quiere saber lo que hacemos y criticar lo que hacemos directamente, y esos espacios lo permiten.

Para ciertos sectores hay una especie de boom de intervención en la calle, que se torna en un fenómeno visible. ¿A qué cree que se debe esto?

El supuesto boom tiene varios ingredientes. De un lado gente que le interesa hacer cosas en la calle por motivaciones personales, dinámicas propias. Otra es la académica, que es muy particular pues cuando nosotros comenzamos la academia no se fijaba para nada en cosas como las que hacemos nosotros, y precisamente por eso arrancamos porque no había espacios alternos en los que nos pudiéramos meter, y decidimos crear este, y ahora si la academia se fija mucho en eso, en las clases ponen trabajos de investigación sobre el graffiti, trabajos de ir a pintar un mural, sacar fotos, hacer entrevistas, eso hace que en la academia misma se abra un interés. Otra cosa que motiva ese boom es el mercadeo y la publicidad que se han dado cuenta que el graffiti y el arte urbano tiene un potencial muy fuerte para ofrecer, igual que la televisión y la radio. Y por otro lado, está el gobierno que se ha dado cuenta que una forma de coartar jóvenes fácilmente es entrando en sus propias dinámicas; por ejemplo, los proyectos Muros Libres de la alcaldía y Jóvenes Sin Indiferencia espacios creados para que los jóvenes pinten.

Todo esto que digo tiene cosas buenas y malas, como los booms y las modas tienen cosas buenas y malas. Por un lado, es bueno que la publicidad se fije en el graffiti y lo traiga, y lo cambie, y lo vuelva a sacar, pero también es malo en otras medidas. Es muy bueno que el gobierno abra espacios, pero es malo que no se asesore correctamente para saber cómo hacer esos proyectos, porque se traga entero y la gente cree que hacer graffiti es pintar un muro donde los dejan hacerlo. Es bueno que la academia se fije en lo hacemos, pero es malo que sólo se trate por académicos y de personas que estudian arte y diseño. Este es un supuesto boom, y lo digo porque es un boom muy tímido, mucha gente piensa que hay muchos grafittis, pero hemos tenido la oportunidad e viajar y hablar con otras personas y realmente no hay punto de comparación con grandes capitales del graffiti como Ciudad de México, Buenos Aires, New York o Barcelona, allá el boom es gigantesco, es algo propio de la ciudad que se mantiene fuerte y deja de ser boom para pasar a ser algo del día al día.

¿Cual ha sido la relación con gente que no pertenece a la academia?

Nosotros realmente no nos acomodamos a esta etiqueta, esto es algo que viene de afuera, nosotros simplemente nos formamos en diseño y de ahí se han desarrollado los supuestos que nos han permitido encontrarnos con gente en la calle: La relación ha sido normal, por que hay cosas que no hemos aprendido en la academia como por ejemplo hacer esténcil pegar carteles en la calle, la relación que hemos tenido con grupos que no tuvieron una formación ha sido muy normal de encontrarnos en la calle o conocernos por Internet para ponernos a pintar; entonces la universidad no ha presentado ningún problema con los otros grupos, la relación estos ha sido muy buena, por lo menos aquí, ya que en otros lugares existe mucha rivalidad entre grupos.

Ahora hablabas de la publicidad, yo tuve información de que ustedes le hicieron una campaña publicitaria a la Philis Morris. Entonces quiero que nos cuentes acerca de ese contraste entre lo se quiere y lo que se hace por encargo, ya que esto supone unos compromisos económicos.

Nosotros desde hace dos años y medio estamos trabajando en Excusado de lleno, cada uno tiene sus proyectos independientes, somos cuatro, en un momento determinado nos dimos cuenta que era muy interesante volcarnos a un proyecto sólido y que lo que hacíamos podía funcionar de otra manera. Fue un proceso largo, no fuimos nosotros los que nos pusimos a buscar trabajo, alguien vio nuestro trabajo y nos llamó por que le pareció interesante lo que hacíamos; entonces decidimos meternos de lleno a trabajar en esto, pero manteniendo nuestro estilo, es lo que hacemos siempre que trabajamos en esto, y es lo que hemos hecho en varias campañas.

¿Cuáles han hecho?

Hemos trabajado con Piel Roja, con la alcaldía hemos hecho cosas pequeñas, lo que siempre ponemos es nuestras condiciones en diseños e ideas; por ejemplo, el caso más claro es Piel Roja, ellos no nos dijeron ustedes son los que hacen graffiti, entonces lo tienen que hacer de determinada manera, nosotros asumimos todo el proyecto y desde de ahí conseguimos todo. Esa es la idea que tratamos de mantener, trabajar sobre nuestra premisa, no trabajar para otros o colocar el graffiti de otro y seguir las ordenes de otros. Creo que ese es el problema que se está dando con el graffiti comercial, les dan las imágenes y se convierten en intermediarios gráficos, les dicen tome esta foto y péguela en el muro. Esto es lo que tratamos de hacer, que sea algo ideal, yo creo que no. Los cuatro tenemos opiniones diferentes acerca de esto, personalmente opino que el proyecto ideal es el que no tenemos que recurrir a segundos o terceros, para ver si quedo bien o mal, pero indudablemente si quiere mantener un proyecto independiente y que sea gratuito es una forma de hacerlo, nosotros todo el día estamos pensando en hacer cosas nuevas.

¿Podría hablarnos de los otros personajes que conforman excusado?

Nosotros manejamos seudónimos, el mío por ejemplo es Stin Fish, hay otro que se llama Saintcat, está Ratsonrop y Dead bird.

¿Hay mujeres en el grupo?

No, Nunca ha habido mujeres, si hemos pintado con amigas, yo por ejemplo tengo otro proyecto con una chica pero es algo aparte. En Excusado siempre hemos sido hombres, no por cuestión de genero, sino porque cuando arranco el proyecto en la universidad era de quién quisiera meterse y habían amigas nuestras, pero no hubo cohesión en el grupo y quedamos sólo hombres, los cuatro con formación en Diseño.

¿Por qué mantener el anonimato, si ustedes ya han trabajado para la alcaldía y para marcas reconocidas?

Digamos que el anonimato es relativo, Excusado no es para nada anónimo, lo conoce mucha gente, ha figurado en muchos espacios, como en radio o televisión. Nosotros como tal tampoco somos anónimos hemos dado la cara en varias ocasiones, pero aún así, nos gusta mucho el juego del anonimato, como saber quien eres o quien no eres, cuál es tu nombre real o cuál tu seudónimo. Creo que es algo que viene de tiempo atrás, cada uno tiene una forma particular de firmar y siempre nos han gustado esas dinámicas; por ejemplo, en el caso de Vansi es una crítica al capital y el gobierno. Lo importante es saber de dónde sale la critica, en nuestro caso no nos asumimos directamente de este o del otro lado; porque somos cuatro y cada uno puede pensar muchas cosas, no estamos enmarcados en una tendencia o partido como tal, pero sí creemos que lo importante es hacer las cosas sin hacer permiso, sin recurrir a la policía o a la alcaldía, obviamente hay proyectos que lo ameritan.

La mayoría de cosas se deben hacer porque se quieren y bajo eso se agrupa lo que nosotros queremos. Una manera de criticar es infiltrarse en las mismas dinámicas. Muchos se preguntan por qué trabajamos para Piel Roja, pero nosotros les preguntamos porque no piensan en lo que ellos están haciendo por nosotros y, por ejemplo, por qué no trabajar con la alcaldía con recursos que pueden ser mal utilizados; tomamos esos recursos y los utilizamos pintando donde queremos y con quienes queremos, con la gente que está bajo el anonimato total. Además, aquí no hay problema de seguridad y de rastreo, uno puede mostrar la cara o no y no hay problema.

¿Cómo es el proceso de selección de las imágenes?

Pues cada uno expone sus ideas y después las agrupamos de forma aleatoria, nosotros no somos un colectivo en el que entre todos elegimos el material, sino que cada uno produce lo suyo y lo mete a la página. De igual forma pasaba con los murales, cada uno llevaba su imagen o idea y se mezclaban y de ahí salía algo. También hay proyectos que hace una sola persona, en el disco de La Pestilencia el librillo lo hizo una persona y empaque otra.

¿Qué permite que pese al trabajo manera particular permanezca excusado?

Nos parece importante mantener la potencia del nombre, no es una sola persona y detrás de eso estamos todos. No se si en este momento, pero antes las cosas partían de la vida misma, de andar los cuatro, salir a caminar, jugar fútbol, ir a tomarse una cerveza, en todo eso había charla, habían ideas y si pintábamos un muro tenía que ver con lo que habíamos hecho por esos días. Hoy día estamos un poco separados en cuanto a esas formas de crear, cada uno está tomando caminos diferentes y algunos les interesa más generar proyectos propios. Lo interesante del colectivo es que no se ha estancado, en decir toda la vida será igual, vamos a hacer esténcil, una revista con la misma temática. Yo creo que lo bueno de las cosas es no estancarse, no volver todo rutinario, por eso nació el colectivo, con el fin de no caer en la rutina del diseñador y cosas por el estilo. Por un lado nos gustan mucho las exposiciones, a algunos del colectivo les gustan mucho exponer, además hemos conocido mucha gente y no dieron ganas de que se reúnan todos, fuimos a Medellín y Calí, surge entonces la idea del Desfase; la primera versión se hizo en MAC, la segunda se hizo en Piso Tres y esta tercera se hizo en la calle, en los Mártires con la idea de retomar una localidad que tiene una problemática muy fuerte y con la idea de enfrentar a la gente con cosas distintas. La primera versión fue menor la participación, los muchachos que venían de afuera tenían que pagarse el transporte y la comida, pero esto se ha mejorado y con mejores patrocinios se les ha podido dar comida, estadía y materiales a los muchachos. Este espacio fue creado para intercambiar experiencias, no todos los días uno se reúne con personas de Calí y Medellín, y mientras charlamos contamos como es la movida en cada ciudad. Pero a pesar de todo no es un espacio cerrado, pues se abre a la gente sin experiencia que quiera pintar. Bueno, eso es todo.

GOTAS AMARGAS.

Las letras envenenadas rondan estos escritos, son parte de algún indicio desconocido que podemos definir desde lo cáustico y lo hiriente. Se presume que provienen de alguna mano dolida. Buen provecho, la letra con sangre entra, pero sale de la misma forma que circulan los malos pensamientos en nuestra cabeza.

Hálito...

Un solitario más no cambia nada -sólo un mundo, el suyo, y con eso le basta-, me cansé de pedir perdones, trasmitir culpas y, no encontrar más dones en los turbios rincones de mis pensamientos, disfrazados de sátiras neuróticas, críticas incesantes, razonables, sesudas y por ello mismo malvivientes; es acuciante el sufrimiento, bajamos al infierno una noche cualquiera y luego de eso, no hacemos más que regresar de vez en cuando. Me lo repito internamente, INCONSECUENTE, y no pienso en sustentarlo, o por qué habría de hacerlo –la vida no es acaso un conjunto de absurdos-. En definitiva no le encuentro sentido a otro proyecto que no sea esperar el lacerante paso de las horas en una vida que no puedo entender y por ello intento destruir. A pesar de las letras, los amores difíciles, los instantes de eternidad del sexo, las esperanzas, sólo queda el infructuoso intento por desenmarañar la paradoja que nos acecha, el brillante color de la muerte. Y se levanta uno sin saber por qué asoma amenazante con su importuna luz, la triunfante mañana de los que no deben nada, de los que han recuperado la cordura.

Es inútil escribir sobre esto. ¿Para qué dar testimonio de una infecunda necesidad? A menos que esa evidencia arrase con lo que te queda de mundo, pulverice los recuerdos y los buenos momentos, las plagas del que ha renunciado a una remota ilusión. Imposible detenerse, pensar sin ser atacado por la tirria, mejor apelar al desapego de los que no razonan; quedarse tumbado todo el día y darse quejas uno mismo. Pobre cuerpo hasta cuando aguantaras los arrebatos de este espíritu imposibilitado para respirar cuando piensa, sin restricciones al hablar, extasiado, ebrio y ensimismado en su obstinación. Juvenal Ramírez

La última gota.

“Otra improvisación del ciego de la Merced

Señor Dios, que nos dejaste

por patrimonio y herencia

la pobreza y la indigencia,

cosas que tanto amaste.

Si era tan buena la cosa,

allá en tu mansión gloriosa

do los ángeles se mueven,

que no juegan, que no beben,

ni fornican a una moza,

¿Por qué no te las llevaste? Ricardo Palma.

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