NUESTRA CALLE 31 DE MAYO


No se olviden del lanzamiento “Nuestra Calle” el 31 de mayo desde las 10 a-m en la Casa de las Adivinanzas, carrera 19 # 23a 26. 2do piso. Telefonos: 3375468, 3006141387, 3177515750, 3125702604. Habrá Olla comunitaria, gaiteros, tambores, punk, poesía, muestra fotográfica, muestra de medios, tejidos, chicha y lo que ustedes puedan ofrecer sumándose y aportando a esta fiesta que es de todos.

DESPANFLETO


Ha llegado a mi casa un panfleto que habla de masacre y matanza en mi sector, bajo el pretexto de una limpieza social, dicen tener personas identificadas y se disculpan por los inocentes que caerán, no sé cuando comenzará este fusilamiento de vidas en mi vecindad y tampoco quiero imaginarme la zozobra de vernos desaparecer, porque he crecido y vivo en este barrio. Conozco a mis vecinos, son mis hermanos, mis papás, parientes, amigos. Mis vecinos, como muchos de nosotros, son gente pobre y cada día nos vuelven más pobres, ya ni el sudor nos alcanza para el pan.

Invito a los señores y señoras de la llamada limpieza social, a que no ensucien más la sociedad limpiándola con sangre. La injusticia, la inequidad y la falta de amor de este país no se curan de esa manera; te has preguntado el porqué fulano roba, está en la prostitución o mata como tú, amigo, amiga, de la limpieza social, yo he visto en nuestras condiciones de vida, una imposición de la pobreza y la miseria, a cambio de la felicidad y comodidad de unos pocos; no hay otra opción, o ¿ por qué, asesinas, amigo, amiga, de la limpieza social, será que no puedes ganarte la vida de otra manera. La opción de vida que te ha regalado, este sistema falto de amor, es la de halar del gatillo; de seguro si nos permitieran elegir el tipo de vida que hubiésemos deseado, muchos de nosotros tendríamos un tipo de vida diferente, más humano, más tranquilo.

Sin duda, el que no tengamos mas que balas, para enfrentar una problemática de Injusticia e Inequidad Social, muestra que somos una saciedad inmadura que ni siquiera atiende a su propia constitución y deja que le quiten sus derechos, incluso la vida.

El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte.
Nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes. (Art. 11 y 12: Constitución Política de Colombia)

Entonces, quién les ha otorgado el derecho de quitar la vida o desaparecer con lista en mano, a la gente.

No necesitamos una limpieza social, necesitamos caminos de realización humana, un orden social justo, un Estado Nuevo.

José Absalon Montero

Muerte de un poeta...
A los 88 años Mario Benedetti da una tregua a su inventario poético para siempre...

La culpa es de uno
Quiza fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algun modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido


todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

hasta aqui habia hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aqui habia apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomas lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

creo que tenes razon
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo

hace mucho muchisimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
solo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lobregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Si Dios fuera una mujer

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.


Te quiero
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Los dejamos con el editorial de La periferia, edición número 8 donde Juan Carlos Onetti se confiesa sin desparpajo alguno. No se olviden del lanzamiento “Nuestra Calle” el 31 de mayo desde las 10 a-m en la Casa de las Adivinanzas, carrera 19 # 23a 26. 2do piso. Telefonos: 3375468, 3006141387, 3177515750, 3125702604. Habrá Olla comunitaria, gaiteros, tambores, punk, poesía, muestra fotográfica, muestra de medios, tejidos, chicha y lo que ustedes puedan ofrecer sumándose y aportando a esta fiesta que es de todos.

Reflexiones de un revistero
Juan Carlos Onetti

Ocupar un sitio microscópico en una revista de literatura cuya existencia parece largamente asegurada –dentro de las seguridades humanas– es cómodo y gratificante. Uno cree estar prestando un cierto apoyo a las buenas letras y son mínimos los sacrificios.

Pero yo quiero recordar aquí la larga teoría de revistas número uno –llamadas así porque nunca pasaban de Año 1 - Número 1–. Ayudé en lo que pude a muchas de ellas y toleré que publicaran sin autorización –y huelga decir sin pago– escritos míos.

Considero útil analizar los por qué de estas efímeras publicaciones que, según compruebo, siguen apareciendo y apagándose como estrellas errantes, casi sin dar tiempo para que sus padres y parientes puedan expresar uno o tres deseos.

Claro que siempre hay un editorial titulado "nuestra razón de ser" o "presentación", donde se explica que la N° 1 viene a llenar un vacío, nunca definido, tan odiado por los "revisteros" como por la naturaleza.

Éstos son recuerdos, viejas experiencias vividas allá abajo, en el sur. Pero en estos días me ha llegado un N° 1 impreso en multicopia y en algún lugar de España. Como es natural y forzoso, piden colaboración y suscripciones y se aceptan socios fundadores. No hay por qué contestar ya que nadie será favorecido con la dicha de ver el N° 2.

La génesis de estas simpáticas revistas es casi siempre la misma: hay un líder, un pequeño maestro que no encuentra cabida para sus obras en otras revistas o periódicos o editoriales. Este cabecilla, generalmente cacique de peñas literarias en mesas de café, harto de que sus poemas –casi siempre se trata de poemas, de cuentos breves o fragmentos de novelas que nunca alcanzarán el alivio tan deseado que acarrea generosa la palabra "fin"–, este cabecilla, volvemos, harto de ser escuchado sólo por el grupo adolescente que lo rodea y admira, termina por sugerir con audacia, con fingida indiferencia, la propuesta desencadenante:

- ¿Y si publicáramos una revista?
La fe y el entusiasmo, virtudes que con frecuencia son debilitadas por el paso de los años, acogen con regocijo la idea. Al fin y al cabo, ¿quién no tiene algunas líneas para publicar? ¿Quién de ellos puede dudar de un futuro prolífero y brillante?

Pero siempre se impone una pausa que puede durar muchas y muchas reuniones, aunque no frene el ya irresistible impulso: hay que bautizar la revista, hay que ponerse de acuerdo respecto de un nombre nunca usado, un nombre eufónico y pegadizo pero, a la vez, original, acaso un poco sorprendente. Alto, sonoro y significativo. Por fin, luego de abundantes y amables riñas y rechazos, se llega a un acuerdo. Conocí en Buenos Aires el título proyectado para un N° 1 que creo nonato y que, sin autorización, pongo a disposición de autores de futuros proyectos: "A partir de cero". Un título adecuado porque a pesar de que los chicos prometan en "Nuestra razón de ser" que respetarán y tomarán aliento rastreando lo auténtico, telúrico e inmortal en las obras de nuestros padres literarios, en el fondo creen –o se estimulan mutuamente para no dejar de creer– que la literatura, la vera e inmarcesible, nace con ellos. No hay antecedentes, estamos ante tierra virgen y hay que sembrar.

El tema, sugerido por los encantadores y desconocidos remitentes del N° 1 mencionado, me obliga a repetirme, me induce a recordar, una vez más, aquella definición famosa: "Los jóvenes que se acercan a la literatura pueden dividirse en dos grandes categorías: los que quieren llegar a ser escritores y los que simplemente quieren escribir. Sólo respeto a estos últimos".
Y, como todos sabemos pero no lo publicamos con nombre y apellido, la sentencia no es aplicable solamente a los jóvenes. No escasean adultos sin regreso que mantienen a fuerza de voluntad el afán de ser escritores; para ellos, libro tras libro, estilo tras estilo, moda tras moda, lo importante, la meta, es alcanzar nombradía, prestigio, popularidad acaso (conocí a un señor que logró que su pasaporte proclamara: Profesión: Poeta).

A los interesantes e impacientes creadores de N° 1 les aconsejo leer o releer las Cartas a un joven poeta de Rilke. Bastará con la primera, donde se prohíbe escribir si no se siente que el deseo es imperativo e imposible de postergar. Una necesidad, vamos.

Porque los que se proponen llegar a ser escritores y continuar siéndolo, se han tomado en serio la frase sobre la genialidad que reza: un 99 por ciento de transpiración y un 1 por ciento de inspiración (no estoy seguro de que estos porcentajes sean exactos). Y se obligan, con horario de oficina, a sentarse frente a la máquina o el papel en blanco hasta cumplir la cuota cotidiana, sudando y amargándose horas que podrían ser gratas dedicadas a placeres o al placer de no hacer nada.

Es sabido que los N° 1 fallecen siempre por razones económicas; pero también ayudan al tránsito las envidias y los desencantos dentro del grupo promotor. También sería bueno pensar –antes que en el título– que si una publicación de la importancia mundial de Revista de Occidente o de Sur han desaparecido, pocas esperanzas de larga vida pueden tener las recién nacidas, cuando sus orígenes son la pequeña vanidad y la pasajera excitación.

Como ocurre siempre hay otra cara de la moneda: más de un escritor de talento indudable comenzó enviando sus cuartillas a una N° 1 de turno.

EL SALMÓN EN SU TINTA

Invita al recital de poesía


"Acertijos de la palabra"


con los poetas:

Jefferson Murillo Copete
Martha Delgado
Edgar Suárez (Tito)
Alex Ríos
John Sabogal

Día: Martes 05 de Mayo
Hora: seis pe eme

Lugar: Salmón Cultural
Av Calle 32 # 13 - 45
piso dos
Bogotá

--------- Entrada libre -------
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